martes, 26 de junio de 2007

Art Attacks.

Hola a todos. Perdonad por este pequeño descanso que me he tomado, pero tenía cosas que reventar en otras ciudades. Aquí estoy de nuevo para contaros mis pequeñas travesuras.

Durante esta semana no he hecho casi nada, símplemente he torturado a los zaragozanos cortando Echegaray del todo (aún se podía cruzar en un sentido) pero en fín, ya se van acostumbrando a este tipo de vejaciones así que no es para tanto.

Estoy preparando algo mejor. Algo grande.

Algo como... plantar la nueva Escuela de Arte en medio de la jungla automovilística. Hay unos terrenitos muy monos, eso es cierto, pero os cuento el quid de la cuestión. Primero una fotillo.


Esos descampados que veis son el terreno pensado para albergar el nuevo complejo académico. En el solar de la izquierda también están urbanizando. Al a derecha, abajo del todo, tenéis la sede de la televisión y radio autonómicas, y el Colegio Moliere. En el chorizo vertical de enmedio, esas zonas pequeñitas con asfalto son la mayor fuente de aparcamiento de la zona, y sitios estupendos para dar la vuelta.

¿Y dónde está aquí el caos?, os estaréis preguntando.

Pues por un lado, los accesos a la zona. Como ya dije en otra entrada, Ranillas en ese tramo pasa de tener 6 carriles a tener 2 (era absolutamente necesario hacer un parque inaccesible), y por otro lado lo más grave. Que como los estudiantes de arte necesitan pistas de tenis, piscina y de squash en sus instalaciones, mandan los aparcamientos a tomar por culo. Ni se podrá aparcar ni dar la vuelta. Esta foto está tomada en lo que va a desaparecer:



Así, una de las zonas preferidas por la Policía Local para poner recetas (pues aunque hay bastante aparcamiento es insuficiente), se queda con 4 sitios para dejar el coche. Los cientos de padres que van a buscar a sus hijos al colegio, los cientos de trabajadores de la tele, los estudiantes y trabajadores de la nueva Escuela de Arte y los residentes de la zona. Ahí, sin poder dar la vuelta y sin aparcamiento. Si ya estaban jodidos, ahora me suplicarán que les de una muerte rápida e indolora para aliviar su sufrimiento.

¿Y por qué no ir en transporte público? Porque por esa zona casi no hay, las líneas que van están saturadísimas, pasan a unas frecuencias de risa y los buses se terminan a las 23.00. La gente no quiere tardar 2 horas de reloj en llegar al trabajo. Recordadme que le dedique una entrada a mi línea preferida, la 42.

Bueno, unos cuantos cientos de personas más con un grado de tortura superior. Seguiremos informando.

1 comentario:

  1. Pues si protestas de los autobuses actuales... ve despidiéndote de la situación actual... la mayoría de líneas desaparecerán con la implantación del tranvía...

    Y lo de los aparcamientos en la zona... siempre tienes a los vecinos para dar la espalda a proyectos de construcción de aparcamientos, aduciendo problemas futuros para las estructuras de las casas...

    Y por si fuera poco, los alumnos de la escuela de arte no quieren "mudarse" al Actur.

    Todo en esta ciudad se hace así, sin consenso, ni acuerdos con vecinos o afectados... Me recuerda de cierto capítulo de Heroes, donde se mostraba un futuro bastante negativo...

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