sábado, 9 de junio de 2007

Bum.


¡Hola a todos y bienvenidos a mi blog!

Lo primero de todo, me presentaré: Mi nombre es Sylar, bueno, no es mi nombre real (lo saqué de una marca de relojes) pero todo el mundo me conoce así. Yo era un humilde relojero estadounidense que quería ser especial, y un buen día encontré como conseguir el poder necesario para hacerlo: Comer cerebros.

Me comí el cerebro de unas cuantas personas y gracias a ello tuve a todo el mundo comiendo de mi mano. Mi poder era tal que podía destruir Nueva York simplemente con mis manos, a modo de explosión nuclear. No obstante, estoy experimentando periodos de aburrimiento.

Y es que reventar cosas a base de petardazos es divertido, pero para un ratito. Vale, haces "bum", sientes la Dominación Absoluta, un cosquilleo te recorre el cuerpo mientras ves el caos producido con el simple movimiento de uno de mis dedos. Y luego, ¿qué? Es como pisar hormiguitas. Te crees Dios por unos instantes y cuando ya no quedan o se van acojonadas pues se acaba la diversión.

Y por eso me tenéis aquí, porque busco formas más elaboradas y elegantes de destrucción; y sobre todo que aseguren una lenta agonía a quienes la sufren. Para ello he fijado mi objetivo estratégico en una ciudad española de las grandecillas, Zaragoza.

La cosa está en divertirse antes del zambombazo final. Para ello, me serviré de mis otros poderes para que la clase política siembre el caos absoluto ante la mirada atónita e impotente de la población. Que sufran. Soy como un niño que antes de aplastar a la mosca le quita las alas y las patitas para luego dejarla al lado de una vela encendida... poco a poco...

Aquí os iré contando todo lo que he estado haciendo estos años y lo que haré en un futuro cercano, para que os regocijeis vosotros también en el sufrimiento de la ciudadanía zaragozana.

Y que os quede claro a las fuerzas de seguridad: Como me intentéis detener, os daré un mordisco en el cerebro. Muajajajajaj.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El autor de los comentarios se hace responsable del contenido de los mismos.