lunes, 6 de agosto de 2007

42

Nunca os había hablado de mi pasado. Cada ciudad tiene su villano, y hasta hace pocos años tenía un digno predecesor al cual derroté en un duelo a muerte, haciéndome con su puesto. Pero desde que era niño hasta que mordió el polvo, he tenido que sufrir sus malvadas travesuras.

Recuerdo especialmente una que todavía me produce escalofríos: El 42. Una magnífica línea de autobús. No obstante, ya con el poder, me he encargado personalmente de mantener ese nivel de calidad. Que todos sufran lo que yo sufrí en su día (aunque probablemente, vuelva a sentirlo en mis carnes, nunca se sabe qué vueltas da la vida).

Yo vivía en una zona donde para ir a muchos sitios de la ciudad la única opción posible era esta línea. Y las circunstancias que me rodeaban hacían que prácticamente el 100% de mis desplazamientos tuvieran que ser con este medio.

Lo tenía todo. Al ser una línea muy muy larga y que comunica muchas zonas, siempre iba lleno de gente. A determinadas horas es absolutamente imposible coger este bus, porque va tan petado que directamente no se detiene en sus paradas. Si me dieran un euro por cada vez que he perdido horas de clase o he llegado tarde a sitios gracias a mi 42, me haría rico.

Por otro lado, la frecuencia que lleva es algo de reir por no llorar. Mi record está en hora y media esperando a un bus que se supone que tarda 9 minutos como máximo. Y cuando esto lo combinamos con que viene y está lleno, aún sumamos más tiempo esperando. He visto mucha, mucha gente coger taxis desesperada por este bus.


Otro fenómeno curioso eran los miércoles por la mañana. Había rastro en la Romareda (descanse en paz) y un ejército implacable y aterrador de marujas colapsaba la línea hasta las 3 de la tarde. A partir de las 3 de la tarde, otro ejército similar la colapsaba para ir "a la grancasa" a pasar la tarde mirando trapos y provocándose sobredosis de azúcar con los gofres del Frutolandia.

Y los conductores... yo no se si se volvían locos por conducir esa línea o ponían a los locos en ella, aunque me decanto por lo primero. No imagino el nivel de sufrimiento que debe ser trabajar muchas horas seguidas llevando en un atasco un monstruo rojo cargado de gente cabreada porque lleva 45 minutos esperando bajo la lluvia, el frío o el espantoso calor de agosto.

He visto a gente que está muy mal de la chota llevando estos bichos. Recuerdo una vez que, llevando el bus hasta arriba, el conductor tocó unas 30 veces seguidas (sin exagerar, lo juro) la vocecilla esa de "por favor, pasen a la plataforma trasera del autobus, gracias". Conductores hablando solos consigo mismos, a voz en grito, pero no una vez sino siempre. Conductores parados en semáforos en verde, o frenando muchos metros antes para coger el semáforo en rojo. Conductores que casi se hostian por meterse en follones con una bicicleta que les adelantaba (porque si, las bicicletas adelantan a este rápido medio de transporte).

Conductores de muy mala hostia que trataban a los sufridores clientes a gritos y de malas maneras. Conductores que, ávidos de 5 minutos de gloria, se ponían a hablar por radio ante el mínimo problema con un énfasis similar al de una invasión extraterrestre. En fín, gente que necesita unas vacaciones y un cambio de línea...

Esta es mi triste experiencia con este gran medio de transporte urbano. Hay otras líneas tan desastrosas como esta o más incluso. Os animo a que me conteis vuestras penurias con este tipo de transporte público, y las publicaré en mi sección El Rincón de Sylar. destruirzaragoza@gmail.com

4 comentarios:

  1. jodeeeer, el 42, qué mala hostiaaaaaaaaaa!
    Yo aún recuerdo que, cuando hicieron la idiotez de la estación, lo que muchos llaman "excaléstric", ya sabes, "gira a la izquierda, ahora a la derecha, pisa a fondo, no te comas el otro autobús, ahora a la izquierda, y a raaaaaaaaaaaaaas", muchos pensaban, bendita ignorancia, que era temporal... ¡en esta puta ciudad algo temporal es algo que se deja quieto hasta que revienta! (véase el extraño caso de las tuberías de la plaza Basilio Paraíso)

    Recuerdo un caso que, yendo al CPS, una señora fue a bajarse en la parada anterior al Gran Casa, donde ahora han puesto esos dos gigantescos edificios que dan tanta sombra, y, por prisas del autobusero o bien porque llegó tarde a bajarse, se enganchó con las puertas. Todos los que estábamos a bordo la vimos gritar y patalear del susto y del agobio, y muchos gritaron al conductor "¡¡¡ande vas, so animal, abre las puretas!!!"... No paso nada, se abrieron las puertas, la señora se bajó, se recompuso del susto y ya está. Supongo que denunciaría el caso en TUZSA, aunque solo fuera para que constara.

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  2. Joder, vivo en La Paz, doy fe de que todo eso es cierto, todas las cosas raras que pueden pasarte en un autobus, es en el puto 42, locos del manicomio gritando, cantando con auriculares en ingles "awachiwei", un tio que aporrea las puertas y sin duda va a por el conductor....
    Y los 60 minutos del trayecto La paz - Almozara? eso no se paga con dinero, debemos dar gracias a tuzsa por este bendito autobus que lleva al cielo.
    Gracias tuzsa, de corazon.

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  3. Como puedes comentar eso de un autobus en el que siempre huele bien, las frecuencias se cumplen a raja tabla, y nunca has visto CUATRO autobuses con un letrero que ponga 42 en fila....

    (MODO IRONICO OFF....)

    Eso si, para que ir al circo si ya tienes el 42. No se si te acordarás de un malvado conductor de gafas grandes, algo viejo; recordado por bajarse en medio de la pza zaragoza a hostiar a un coche (que pobrecico...habia osado no frenar cuando el 42 invadió su carril sin el intermitente).

    Otra historia que me tocó vivir, fue cuando un pobre estudiante le tocó el retrovisor gigantesco que llevan los autobuses de 3puertas, como era normal el bus iba a petar, y el señor autobusero se recorrió todo el bus (pidiendo amablemente con el puño a la gente para que le dejara paso) para coger al chaval por el cuello!!! jajaj

    Menos mal que gracias a cumplir 18 años y tener un vehiculo alternativo ya no lo uso desde hace bastante!

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  4. Bueno, y todo lo que nos ha aportado el 42?
    Indudablemente mejora tu equilibrio, con eso de curva va curva viene uno aprende casi asurfear a la vez que esquivas a la gente. Mejora tu sentido de humor, ¡anda que no son cachondos los conductores! Cuando tenias que llegar a tus clases en CPS y el conductor paraba al lado de la gasolinera pasado el Pryca y te decia sin cartelito de aviso "jaja, has caido. Fin de parada"
    Y como curte tu caracter cuando sales por la noche del CPS y se "olvidan de subir".
    Incluso a veces tienen detalles: una vez un conductor amenizo nuestro viaje con heavy.
    Que recuerdos...

    Si no fuera por el 42 quizas aun no tendria conche...
    Gracias

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