miércoles, 29 de agosto de 2007

Back to the city

Termina Agosto, hay que volver a casa. La mayoría de la gente entra en su crisis post-vacacional, la vuelta al trabajo, la vuelta al cole. En resumidas cuentas, el tráfico vuelve a su flujo normal y la casa sin barrer o lo que es lo mismo, las obras sin terminar.


Más de media hora me he pegado en la rotonda de la Ciudadanía en el primer atasco de la temporada. Como los semáforos están programados por un alegre chimpancé, tomes la ruta que tomes pillas uno en rojo. Y como la gente es así de lista, no conocen esa maravillosa norma desconocida que dice que si te vas a quedar en medio de un cruce molestando, no pases.

El resultado ha sido glorioso. En más de 25 minutos, ni un puto coche se ha movido de donde estaba, porque los puntos de cruce estaban ocupados por otros que a su vez tampoco podían moverse, y así la pescadilla que se muerde la cola. Todos atascados.


Lo normal en estas situaciones de colapso es que lleguen unos velocirraptor con pitos, penes luminosos y chalecos fosforito e impidan que la gente se quede en medio, y aunque el tráfico siga yendo despacio al menos va. Y estas situaciones de bucle bloqueante no suceden.

¿Y dónde estaban los velocirraptor? ¡En la media hora que me ha costado salir de ahí no a aparecido ninguno! Para algo que hacen útil, no aparecen. Sin embargo, te los encuentras poniendo multas. Y en sitios como este, uno de sus preferidos:


¿Tiene algún sentido que se pongan a multar en meses estivales, en los que no hay transporte escolar? Ninguno, pero ahí los tienes.

Se avecina buen otoño.

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3 comentarios:

  1. Wenas de nuevo, Sr Sylar!
    Otra de velocirraptores, para que vea usted que su servicio (es un decir) púbico (como en Echegaray) funciona que te pedes Nicomedes...
    Recuerda usted las cuatro goticas de lluvia que cayeron hace dos o tres días? Pues mire usted por donde, me sirvieron para redescubrir una utilidad alternativa a una estructura urbana... el maravilloso paso estrecho y no iluminado bajo la autopista que hay en el Camino de los Molinos (sí, lo ha adivinado usted, soy el sufrido trabajador del Royo Villanova).
    A lo que vamos: salía yo del trabajo a eso de las 21:30; luz, más bien poca; chubasco estival; humedad relativa 88%; vientos flojos de componente este; estado de la mar, marejadilla. Camino de los molinos abajo, más que nada porque para pasar la isleta de la MAZ tiene que irte el riesgo o el sado duro. Llego al puentecico en cuestión y... oh tristeza, oh, dolor, oh campos de soledad, mustios collados... me encuentro aparcados allí, como quien no quiere la cosa y guareciéndose de la lluvia a un turismo, una bicicleta (hacen falta ganas), dos ciclomotores... y un remolque de trailer dejado airosamente al bies y ocupando un carril entero. Menos mal que soy hombre prudente y respetuoso con los límites de velocidad. Freno, pongo el intermitente y como diez minutos de reloj después me estaciono en el carril destinado a tal efecto delante de un polígono industrial para alertar a la Guardia Urbana del casco blanco apepinao. Me cogen el teléfono a la primera... MILAGRO!!!! Habemus Papa... o papeamus habas!!! porque me dicen (angelicos, criaturas) que con lo que cae, pues que claro que algún viandante o vehiculado utiliza el puente para guarecerse. Les digo que vale, pero que lo del remolque de trailer me parece ya un poco excesivo y peligroso... y me dice que a ver con qué cojones de grúa (literal) se llevan ellos un chisme de semejante tonelaje. A punto estuve de decirle que, con semejantes cojonazos, lo podía apartar a golpes de paquete. Pero, prudente como soy y de buena crianza, opté por no menear más el fétido elemento (léase mierda) no sea que salpique. Pues eso, tan eficientes como siempre, tan serviciales como siempre, tan útiles como la gatera de un submarino!
    Que sigan, que sigan! así no falta tema para este blog! Y siga Vd. también Sr Sylar, que su prosa me da para más de un desahogo risueño en medio de tanta política urbana perfectamente planificada y tanta polla!
    Hale, a más ver!

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  2. !!!PLAS-PLAS-PLAS-PLAS-PLAS-PLAS-PLAS!!!

    No puedo por menos que aplaudir, cerrándome en profunda ovación...

    Qué paciencia (caballero) y qué wevazos (ellos)...

    Voy a empezar a aficionarme a sus comentarios en este blog, estimado "sufrido trabajador del royo villanova".

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  3. este puto blog me encanta, si lo cierras te buscare con mi bici que le das a un boton y salen cuchillas para despejar el carril bici del paseo Echegaray

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