lunes, 20 de agosto de 2007

Enjoy the Silence

Sorprendido me hallo. Fijaos que hago cosas eh, pues casi nunca me las sacan en los medios de comunicación. Pero esta vez ha sido diferente, he salido en periódicos, teles, radios, etc.

La cosa ha sido bastante tonta. Pasaba a ver a mis esbirros obreros de la plaza de la Ciudadanía para ver qué tal iban y vi un fajo de cables de fibra ahí todos bien puestecicos. Es como cuando estás en la nieve o arena muy lisa, hay que pisarlo o te da algo. Pues hice un pequeño tajo, símplemente por diversión. A alguien le joderé.


"A alguien". Iluso de mí. ¡Dejé sin comunicación telefónica y sin Internet a parte de Aragón! Y no pueblecillos precisamente: Calatayud, Cariñena, La Almunia, etc.. Es que no se podía hacer ni llamadas de urgencia. Ni sacar pasta de un cajero, ni comprar cosas con tarjeta, ni navegar para ver mi blog. Y de hecho, el ADSL de Telefónica, un par de días después, sigue yendo a pedos. Hasta le van a pedir indemnizaciones a esta empresa, pese haber sido yo el responsable. Y debería haber sido yo quien se metiera en líos, porque además me he salido de mi jurisdicción y he destruido más allá de donde me permite mi licencia de supervillano.


Volviendo al tema. Siempre se ha dicho que en una guerra uno de los objetivos prioritarios es cortar las comunicaciones del enemigo. Pues ya veis. Cortas un puñetero cable y media comunidad autónoma vuelve a la Edad de Piedra. El silencio se apodera de las líneas. Y encima la fibra óptica es superjodida de arreglar. Pues imaginad que lo que se va es la electricidad...

En fín. Dad gracias, que soy misericordioso con vosotros. Es muy fácil aplastaros, mis pequeños insectos. Que no se os olvide.

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