domingo, 30 de septiembre de 2007

Run, Forest, Run

El sábado pasado hubo un botellón mayor de lo normal. Cientos y cientos de jóvenes montaron una improvisada fiesta en las calles, principalmente en la zona de la Plaza de los Sitios, molestando a mis soldados. Intolerable. Aunque las molestias producidas al ciudadano son mínimas, este sábado ya ha habido una presencia policial disuasoria y en el Hay-untamiento ya estamos hablando de medidas más represivas contra estos jóvenes delincuentes bebedores de calimocho. Hablamos de multas de hasta 2000 aurelios. Por las molestias producidas.

Hablemos de molestias. Esta misma gente que propone látigo a alguien que bebe en la calle porque molesta luego se divierte organizando la Maratón Expo Zaragoza 2008-El Corte Inglés. Como se llama "El Corte Inglés", a estos zanguangos que desde las 9:30 a las 14:30 tienen cortados 42 kilómetros de la ciudad, no se les ajusticia ni les persigue la policía. Toda la puta ciudad cortada porque 1600 tíos van a correr y no pasa nada. Unos cuantos bricks vacíos de Don Simón porque 1600 tíos van a montarse una juerga y se pone el grito en el cielo.

Las autoridades ya han dicho que ni se nos ocurra salir de casa para desplazarnos, ya que la mayor parte de la ciudad está cortada al tráfico privado y 30 autobuses ven modificado su recorrido. La línea 44 directamente ni sale.

Pero, no contentos con eso, también está la "I Carrera de 10 kilómetros", con lo que la idea de ir abriendo poco a poco la ciudad según vayan corriendo queda desechada. Ay, menos mal que nadie trabaja los domingos, ¿verdad? Y menos mal que nadie se desplaza un domingo al mediodía para ir a comer con la familia, ¿verdad?

Si utilizamos medidas proporcionales de castigo según la gravedad de la molestia producida y partimos de entre los 600 y 2000€ de multa por beber en la calle, mucho me temo la misma vara de medir condenaría a los corredores a penas de prisión incondicional. La diferencia, que es "un acto de la Expo" y además mete las narices El Corte Inglés. ¿Y si damos una vuelta más de tuerca y pensamos en lo que debería caerles a los de Interpeñas por lo que molestan? ¿La silla eléctrica o el garrote vil?

Qué grande es el cinismo.

10 comentarios:

  1. PROPORCIONALIDAD Y PROGRESIVIDAD
    Sr Sylar... después de semanas sin leerle, me ha costado un poco ponerme al día. Sí, los mortales tenemos obligaciones que nos quitan tiempo, y más si tratamos de llegar a ellas por otro método que no sea la carrera pedestre.
    He leído con creciente estupor su artículo sobre la normativa anti-botellón de reciente o próxima implantación en nuestra ciudad (no sé si está ya en vigor o entrará dentro de poco). Me parece simplemente un desacato y una tropelía. Impedir a los jóvenes que se emborrachen en el centro no puede sino traer pesadumbre y dolores de cabeza a los padres de estas criaturas. Imagínese, esa madre desesperada porque no sabe dónde está su hijo de 14 años a las cinco y cuarto de la madrugada, si andará con malas compañías o si le habrá sentado mal esa cerveza fría que ha hecho estragos en los estómagos de varias generaciones... ¿Por qué dejar a esa madre sumida en su dolor, cuando todas sus penas tienen solución siendo más permisivos con las celebraciones lúdico-festivas de la juventud? Imagine la tranquilidad de la madre si pudiese, como hasta ahora, asomarse a la ventana y comprobar que su hijo de 14 años está, efectivamente, beodo como una alpargata, en compañía de varios muchachos de 18 ó 19 que, además de invitarle a porros y cervezones, le han impulsado al noble deporte de arrojar los cascos a la vía pública mientras micciona escribiendo su nombre en la pared de una guardería, con gran alarde acrobático y poniendo incluso acento a su "José" para que todos se pregunten cómo demonios lo hizo y cuándo tuvo tiempo de aprender a escribir su nombre si jamás ha pisado un aula.
    Pero a lo que iba... lo de la proporcionalidad y progresividad... bien está penar las conductas antisociales, pero dentro de un orden y guardando un estricto principio de proporción entre el delito y la condena. Si para el botellón hay previstas multas de hasta 2000 aurelios, justo es que para las personas que despiertan a los vecinos a ritmo de jotas a las 6 de la mañana se contemple el destierro con pérdida de nacionalidad; para los que propaguen falacias como que España va bien, cien latigazos en la plaza pública; para los que levanten el alerón aromático en el trasporte público, amputación de la extremidad levantada; para los que enajenaren bienes de primera necesidad como móviles, PDAses o portátiles extraplanos, decapitación sin oir alegato; para los que faltaren al decoro enseñando la ropa interior por encima de los pantalones, empalamiento por la parte mostrada; y para los suscriptores del marca, relajación al más puro estilo cañí: pira de papel reciclado (la leña supone la tala indiscriminada de quién sabe cuántas especies en peligro) y cerillazo al canto.
    Que no se diga que no somos democráticos ni que no tenemos talante!
    Hala!

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  2. Obviando la sátira que inunda su comentario, Sr. Ender, me gustaría puntualizar algo:

    Que un chaval de 14 años pille un ciego brutal y tenga a su madre preocupada es problema de educación. Y la borrachera la va a coger igual, sea en la calle o en el bar. Y la gresca también la va a montar igual, y el vandalismo sería similar. Como cuando no había botellón y se culpaba de absolutamente todo a los bares de la calle Moncasi.

    No está bien que molesten, eso está claro. De lo que hablo aquí es de dos asuntos:

    1) La vara de medir con la que se miden las molestias. Más molestan los actos que he citado y nadie dice nada.

    2) Que paguen justos por pecadores. El botellón en sí no es malo. La mayoría de la gente va a echar unos calimochos tranquilamente. El problema viene a que hay gente que se comporta incívicamente y no recoge sus basuras ni respeta el mobiliario urbano. Que la gente sea una guarra y no tenga eduacion no es efecto del botellón.

    Lo que pasa es que es muy fácil tener una cabeza de turco culpable de todos los males de la juventud, como fue la ruta del bakalao, los bares del rollo, o cualquier cosa. Vamos, culpar a las circunstancias en vez de mirar hacia uno mismo, sean padres o escuelas, para ver realmente cuales son las raíces de ese comportamiento. Ah, que eso es jodido y duele. Pues la culpa a la cabeza visible, como siempre.

    Y, por supuesto, a tomar medidas contra esas circunstancias para evitar esos males. Terminarán prohibiendo el botellón, y entonces ¿sabeis qué? Los jóvenes se inventarán otra cosa, que también será la culpable de todo, y volverá a demonizarse igual. Vandalismo habrá siempre mientras haya gnete maleducada.

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  3. Siento discrepar, pero el botellón en sí, es malo. Como lo fue la ruta del bakalao, las aglomeraciones de Moncasi, etc etc.
    En el fondo no son más que formas de anestesiar a los jóvenes desde sus primeros escarceos, en este caso con alcohol.
    Si en otros regimenes de triste recuerdo se denunciaba la manipulación a base de futbol y religión (el opio del pueblo), ahora, mucho me temo, que estamos en un proceso lamentablemente muy parecido, pero menos sutil, se les emborracha y andando, además se les hace creer que es un acto de rebeldía heroica, y todos tan contentos,... menos los vecinos que no pueden descansar, claro... pero con esos no hay problema, ya están domesticados hace tiempo.
    No creo que sea problema de educación (que no se que es eso), repito, creo que es una manipulación bien disimulada, a la que seguirán otras, si esta se agota. No conviene que la gente piense, y si esta pedo seguro que no lo hace.

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  4. Muy interesante la teoría de la conspiración encubierta del Gobierno para dominarlos a todos. Usted no tendría precio redactando artículos en El Mundo acerca del 11-M.

    Para prohibir lo que según su paranoia es premeditado se han tomado varias medidas absurdas tales como pedir el DNI a la hora de comprar alcohol, la prohibición de venta de bebidas a partir de las 22h y de beber en la calle. Demasiado bien hilado lo veo para ser un invento español.

    ¿Por qué estoy tan seguro de que no es un acto de manipulación? Porque desde que ese régimen del que Vd. me habla desapareció, década tras década los rebeldes sin causa han estado buscando la libertad, como cantaban Los Rebeldes en los 80 y como James Dean protagonizaba un par de décadas antes. Dar la nota, sentir que están por encima de la sociedad.

    ¿Quiere otro ejemplo cinematográfico? Quadrophenia. En fin, los malotes que arman bulla la han armado siempre y siempre la armarán.

    Créame, acabarán con el botellón y empezarán modas nuevas. Llámese carreras de coches, colgarse de los puentes, y si todo eso lo prohíben pues porqué no, dar palizas y violar gente como La Naranja Mecánica. El sentimiento rebelde juvenil no se puede reprimir, por mucho que los que superemos esa edad hayamos tirado nuestra scooter por el acantilado hace tiempo y sepamos mejor como funcionan las cosas. Y si encima Vds. se dedicaran a destruir ciudades como yo, lo verían mejor todavía.

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  5. Se me olvidaba matizar una cosa, que es a lo que iba: Tener un coche no es malo, hacer carreras de coches yendo en dirección contraria sí lo es. Hacer botellón no es malo, llenarlo todo de mierda, armar bulla hasta las tantas jodiendo a los vecinos y montar follones sí lo es.

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  6. Muy señor mío...
    Cierto es que en los tiempos en que nos ha tocado vivir uno corre el riesgo de oírse llamar de todo cuando lo que expresa va contra lo políticamente correcto, que en sí no es sino otra forma de tiranía y orden establecidos. Pero ahí vamos:
    De acuerdo completamente en lo de las dos o más varas de medir. Hay comportamientos igual de molestos, vandálicos e incívicos que el botellón que no se persiguen, ni se castigan. De ahí a decir que el botellón en sí es bueno... mire, me lo creo de los coches, del fútbol y , si usted me apura, incluso de las armas de fuego. Nada más lejos de mí que el pensamiento calvinista de "si el acto es malvado, el actor es malvado".
    En lo de buscar la raíz de los problemas en uno mismo, pues es cuestión de que cada cual se aplique el cuento, incluídos lo participantes de tan benéficos eventos como son los botellones. Cierto, los padres de la generación a la que pertenezco han (y no digo hemos porque tengo la suerte de no haber procreado ni por esquejes)confundido los términos. Educación es lo que uno recibe en casa. Lo que se recibe en la escuela es formación. Si uno hace dejación de su papel educador y responsabiliza de lo que le ha salido a los centros de formación... jodido la hemos. Pero si pretende decirme que entre todos los jóvenes que se dedican tan ferozmente a la búsqueda de la libertad no hay ni uno solo que disfrute del libre albedrío, pues por ahí no estoy dispuesto a pasar. El uso que estos mozalbetes hacen de su tiempo es decisión de ellos. Si las circunstancias son las culpables, que detengan a las circunstancias y aquí paz y luego gloria. Pero si son seres humanos, como parece indicarlo su anhelo de libertad, deben, por definición, de gozar de libre albedrío. Y son ellos los que eligen entretenerse cogiendo unas melopeas del quince, ergo a mí no me incluya en el catálogo de "necesariamente afectados por libre decisión ajena" porque hasta ahí podíamos llegar.
    Y en cuanto a que el botellón pueda ser contemplado como expresión de libertad, eso ya es... digamos que razonar fuera de recipiente.
    Dice una sesuda profesora mía que no existe tal cosa como los derechos fundamentales absolutos. Todo derecho es susceptible de verse postergado por otro de índole superior (bien por la protección de un derecho más fundamental, bien por proteger los derechos de la colectividad, que es uno de los fundamentos de la democracia). El derecho al botellón de una parte de la población versus el derecho al sueño, el descanso, la libre circulación, la higiene ciudadana, un entorno cuidado... añada los que quiera.
    A más ver...

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  7. Estoy completamente de acuerdo con Sylar. El problema no es el botellón, los problemas son el alcohol, la falta de educación y civismo... Que se junten 4 amigos a beberse 2 litros de calimocho supone que cada uno se bebe 1 cocacola y un vaso de vino y por eso... 2000 eureles.
    El que no se emborrache en el parque lo hará en el bar, el que no mee en el jardín lo hará en un portal junto a a la puerta del bar y el que no tire un cartón de vino tirará el tubo con el que sale del bar.
    Suena muy bonito eso de "luchar contra el botellón" pero lo que hay que fomentar es la EDUCACION en todos sus aspectos y eso empieza en casa.
    Se está practicando la demagogia, desde muchos medios, con un tema que puede ser peligroso ya se está ocultando la realidad.
    Estoy completamente de acuerdo con que penalicen los actos vandálicos pero de toda índole. Si mi orín vale 2000 euros ¿cuánto vale el de un perro? porque las heces ya las van recogiendo pero no he visto ningún perro con orinal, ¿y las pintaditas esas feas en las fachadas (que no los buenos grafitis)?, así podría seguir...
    Hay que buscar la CONGRUENCIA EN LAS LEYES Y SANCIONES.
    Un saludo

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  8. ender: Al margen de la opinión vertida en el comentario al que respondo, aclaro un par de cosas que creo que no se me han entendido :)

    De ahí a decir que el botellón en sí es bueno...

    Yo no he dicho que el botellón es bueno en ningún momento. He dicho símplemente que el reunirse en un parque a tomarse una copa no es el monstruo malo que nos hacen creer. Hay diferencia :)

    Y en cuanto a que el botellón pueda ser contemplado como expresión de libertad, eso ya es... digamos que razonar fuera de recipiente.

    Que lo contemple, ¿quién? Porque la mayoría de los jóvenes lo considera así. "Yo bebo en el parque porque me da la gana y nadie me lo puede prohibir, y si me lo prohiben lo haré igual". Esa es una frase repetida mil veces por ellos.

    El derecho al botellón de una parte de la población versus el derecho al sueño, el descanso, la libre circulación, la higiene ciudadana, un entorno cuidado... añada los que quiera.

    ¿Por qué tienen que ser derechos mutuamente exclusivos? Pueden convivir juntos, y de hecho lo hacen en la mayoría de los casos desde hace muchos años.

    El botellón no quita el sueño ni el descanso a nadie. Hacerlo en el patio de abajo de unas casas y armar ruido, sí.

    No interfiere en la circulación, a no ser que la gente se masifique o se ponga en medio de la calle, entonces sí.

    No perjudica la higiene ciudadana ni descuida el entorno, a no ser que los que hagan el botellón sean unos cerdos y lo dejen todo lleno de desperdicios.

    Usando una falacia similar a la que me ha Vd. planteado: "El derecho a usar un vehículo versus el derecho a la vida", a colación de accidentes provocados por cabestros irresponsables como el de la discoteca Manhattan de hace unos meses.

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  9. A mi toda esta "filosofía" me parece muy bien. Pero si se quieren emborrachar que se vayan a su p... casa y dejen de tocar los h... a los vecinos que no tenemos ninguna culpa!!!!

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  10. En el capítulo anterior vimos...
    Sobre el post de David... bastante de acuerdo. Actos incívicos hay muchos, de diverso pelaje y no todos se miden por el mismo rasero. Me importa bien poco si el ruido que me desvela, o la aglomeración de gente que me impide llegar a mi casa son los del botellón o los de la cofradía de Nuestra Señora de la Teta al Hombro (ensayando/procesionando, táchese lo que no proceda). Al final, el que se tiene que ir al tajo con dos horas escasas de sueño repartidas en varios episodios y una mala leche de cagarse por las garras abajo, soy yo (y mi vecino, y mi vecina, y las del 7 y toda la puñetera calle).
    Al señor Sylar... los derechos tienen que ser excluyentes porque el uno atenta directamente contra el otro. No tengo inconveniente en que se celebren botellones en mi propio patio de vecinos si los concelebrantes me pagan de su bolsillo la insonorización de mi casa, la limpieza de la comunidad y los desperfectos causados. Y si piensa usted que hay gente (joven, mayor, anciana, provecta o de cualquier otra edad) capaz de celebrar una de estas idílicas reuniones campestres sin causar ninguna de estas molestias, le remito a mi experiencia, algo mayor que la suya, en este campo:
    Apertura paralela del año 1989: un grupo de cívicos jóvenes orina en la fachada de la facultad de ciencias. Resultado: un microscopio electrónico de barrido de más de cien millones de maravedíes de los de entonces convertido en piezas para el desguace.
    Celebración del Patrón de Veterinaria años 1990 al 96: algo más de cuatro mil kilos de basura por año, dos coches incendiados, varios animales de la facultad muertos, más peleas de las que puedo recordar, al menos una de ellas con traslado en ambulancia incluído, varios detenidos... Desperfectos en las instalaciones y recogida de basuras, a cargo de la Universidad, naturalmente.
    Celebración de la Cincomarzada de 1991: más de cien jóvenes (ni uno sólo de ellos por encima de los 30 años) atendidos por intoxicación etílica. Dos heridos por arma blanca. No puedo decirle de memoria la cantidad de basura generada, pero me atrevo a decir que más de medio kilo, seguro (entiéndalo por donde quiera).
    Y lo de que los jóvenes ven el botellón como un acto de libertad porque "nadie puede prohibírmelo"... pues sí, claro que se puede. Las autoridades democráticamente electas, con el respaldo de la ley, pueden hacerlo. Creo que ... vaya! Si ya lo han hecho!!! Adelante, que hagan lo que quieran, pero igual que el causante del atropello que usted menciona está detenido y a la espera de juicio, lo estarán los detenidos por participar en botellones. ¿Que no es justo ni proporcional? Aaaah... se siente! Otro día me tocará joderme a mí.
    Como usted dice, el botellón no quita el sueño a nadie, pero las circunstancias que parecen acompañarlo de manera indisoluble, sí.

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