lunes, 25 de febrero de 2008

After the war

Creo que casi todo el mundo no ve más allá de la Expo. Parece que es el fin de todo (búsquese diversos significados a la palabra "fín" y escoja el que quiera). ¿Y después, qué? Pues aparte de que Zaragoza vuelve a caer en el olvido de todo ajeno a la ciudad y de que todos tengamos bastante menos dinero, todo seguirá igual durante una temporada.

Y como hay que hacer las cosas con tiempo, ya he planeado qué partes zaragozanas voy a destruir -siempre con vuestro dinero- inmediatamente después del circo de Fluvi: El paseo de las Damas y, nada más y nada menos que (por enésima vez) la avenida de Madrid.

Y a los que tengais esperanza de que sea una obra corta, os diré que ni de coña. Reforma integral integral. Y más aceras y menos sitios para aparcar. Y muchos meses con las avenidas cerradas, estilo Romareda o Echegaray. Preparaos, pequeños comerciantes para la ruina. Vecinos, para no poder salir de casa y volveros locos con el ruido. Y, preparaos todos, para seguir teniendo atascos dignos de Nueva York (mi primera ciudad destruida)

¡Nunca os librareis de mi!

3 comentarios:

  1. Hola Sylar!
    Sigo creyendo que todavía puedes hacer mucho más de lo que haces.
    No sé si lo habrás leído, pero en el heraldo hoy salía que la reforma de la facultad de Letras se retrasa otro añito más por cuestiones "administrativas". Se dice que la que van a construir este año de Educación costará 17 millones de euros.
    Casualmente esos 17 millones de euros era el presupuesto para la reforma de Letras que supuestamente tenía que haber empezado ya, según las noticias que también salieron hace tiempo en el Heraldo. Para los que en otro tiempo estudiamos allí, es vergonzoso que a día de hoy el Gobierno no se haya preocupado de dar unas instalaciones dignas a los universitarios. Y encima que esa reforma sea, como tantas otras cosas en la universidad, un cachondeo.
    Tras la expo, lo que creo que pasará es que no habrá dinero para la reforma, buscarán alguna excusa y otro retraso de 3 o 4 añitos. Como la universidad no se ponga las pilas, no tendrá futuros estudiantes. Imaginate, si los chavales de primario de hoy día trabajan con pizarras digitales, cuando lleguen a la universidad y les digan que allí esas cosas no han llegado... Me huelo que más de un futuro universitario, al encontrarse con el analfabetismo tecnológico promovido por la universidad, huirá hacia otras salidas.

    ResponderEliminar
  2. Es que mi destrucción universitaria no va por ahí precisamente. No me voy a gastar 17 millones de euros en dar unas instalaciones dignas a futuros titulados que encontrarán trabajo (si lo encuentran) en empresas de mierda donde van a cobrar, a lo sumo, 1000 euros en un puesto que seguramente tenga poco que ver con el suyo, máxime si son de letras.

    Para aprender a decir "¿desea ketchup con sus patatas?" no es necesario un tablet-pc, que es a lo que se dedican muchos universitaros ya que hoy por hoy se cobra bastante más de eso que de "en algo de lo tuyo".

    Prefiero gastarme los dineros en hacer trozos aleatorios de carril bici donde hay aparcamientos y en provocar atascos históricos. Ah, y el pabellón de la Santa Sede que no falte.

    ResponderEliminar
  3. Te ha llegado al alma lo del pabellón del Vaticano ¿eh, Sylar? je, je. Saludetes. Yop

    ResponderEliminar

El autor de los comentarios se hace responsable del contenido de los mismos.