viernes, 26 de septiembre de 2008

Devilish

La verdadera maldad se esconde detrás de pequeños detalles, que a la mayor parte de la gente le resultan inadvertidos pero para otros puede suponer un problema. Fijaos en este caso de una zona nueva, recién reurbanizada gracias a la especulación que convierte los alrededores del Augusta en oficinas y pisos de superlujo invendibles. Ya sabeis, click para agrandar (¡la foto, malpensados!).

¿A que no aparenta ser un instrumento diabólico?

Estamos ante una de las genialidades del mal más sutiles y elaboradas del momento. ¿Que no lo veis? Mirad:

Alguien en silla de ruedas va a cruzar... ¡oh! si la zona rebajada está más adelante del paso de cebra. ¡Así que a cruzar a las bravas! Y cuando llega al otro lado es cuando viene lo divertido: No hay zona rebajada. Así que o te das la vuelta en medio de la calzada por donde pasan coches a toda hostia, o aprendes a subir bordillos de medio palmo.

Pero, eso no es todo amigos, la parte macabra viene ahora. El paso rebajado tiene baldosas indicadoras para ciegos. Con lo cual un invidente va a pensar que ahí hay un paso de cebra, pero fíjate tu por donde, no lo hay. Y no sólo eso, es que si sigue el camino que le marcan las baldosas os dareis cuenta de que... ¡no hay nada! Si sigue recto no se encontrará ni siquiera con el bordillo, sino que se mete directo a la obra.

Ya veis, estamos en crisis y hay que idear métodos para liberar al estado de la pesada carga que producen las pensiones de los disminuídos. Desde luego, el que diseñó esto no era muy bueno jugando a los Lemmings.

8 comentarios:

  1. Para ser malvadamente perfecto, al otro lado debería haber un precipicio, en lugar de una obra.

    (y, mientras caía, gritaba: ¡¡AAAAahhhhHHH!! ¡¡BeelloooccHHH!!)

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  2. oh! es deliciosamente malvado, señor Sylar!

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  3. Jajajaja, genial!!!
    Ahora adivina, estaba mal proyectado, está mal ejecutado?
    Vas a tener que pedir un puesto de consejero en Urbanismo...

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  4. Nos hemos quedado sin presupuesto para la otra mitad.
    No podeís pretender que estén en todo entonces no serian de aqui, nya sabeís... tenemos que ser siempre un poco chapuceros es la firma de la casa.

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  5. Jajaja viva el chapucerismo, dios mio. No tengo palabras porque es demasiado... malvado. Irían a pintar ahi un paso de cebra y se les acabo la pintura? ¡AH! jamas sabremos.

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  6. Hartíiiiisima estoy ya de esos trocitos para ciegos (¿de verdad les sirven para algo? por más que lo pienso, creo que no, sólo para que nos esmochemos las mujeres con los zapatos de suela fina, que son casi todos. Y, si encima, hace como un montículo la acera en esa parte, y gracias a los pirulillos rojos tropiezas, te caes en la calzada, y total...¿qué te puede pasar? ¿que te atropelle un coche?. Esto que cuento, ocurre frente a mi casa, justo donde pusieron un semáforo, después de atropellar y matar a un matrimonio, aunque no fue por esta causa, si no porque se necesitaba imperiosamente un semáforo, ya que todos pasábamos por medio para no dar un super-rodeo, y al final, pasó lo que tenía que pasar. Así que ahora, a esperar a ver "quien cae" gracias a ese nuevo invento. Yo, por lo pronto, me he especializado en rodear las baldositas rojas, se necesita habilidad.
    Sylar, ya te doy mil vueltas en tu maldad ¿ehin?
    Waru

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  7. Estimada señorita Waru: Nada supera la maldad de Sylar. Esas baldosas antimujeres las inventé yo hace tiempo!. Pero, ¡gracias por concursar! :)

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  8. Con este post te has redimido de la idiotez. La mayor parte de los post no eres idiota. Ego te absolvum.

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