domingo, 12 de octubre de 2008

Expo spirit

Como si de un bizarro episodio de Padre de Familia o de Los Simpsons fuere, vuestro alcalde (mi sicario) Belloch I El Destructor ha hecho aparición en la ofrenda en barco en un desesperado intento por publicitar la ruina caracolera que es este ridículo medio de ¿transporte?. Al bajar, nos ha regalado una profecía clave, que puede ser leída en los periódicos online:

a pesar de que van a venir tiempos difíciles, la ciudad va a aguantar con la ayuda de todos, manteniendo el espíritu Expo que nos ha hecho estar entre las grandes ciudades.

Fluvi -el único que puede salvarnos-, recogiendo por la calle parados embargados que deben aún media hipoteca.

Ya sabeis. Cuando empiecen las quiebras en cadena, el paro y una fuerte delincuencia callejera (peligroso caldo de cultivo para cualquier tipo de catástrofe social) lo importante es mantener el espíritu Expo:

Estamos entrenados y preparados para las colas del paro gracias al espíritu Expo

Todos uniditos de la mano cantaremos una canción, despilfarraremos el dinero que no tengamos en obras estúpidas e inútiles y aburriremos con cínicos mensajes al desarrollo sostenible (dando ejemplos continuos de lo contrario, of course). Si, ese es sin duda el espíritu que nos está cubriendo de gloria y que nos ha llevado a la élite mundial.


6 comentarios:

  1. Je, je, un post genial. Me he reído mucho.
    Waru

    ResponderEliminar
  2. Que se lo digan a estos. Un poco largo de leer pero merece la pena.

    ResponderEliminar
  3. Lo de Belloch I me ha encantado jajaja. A mi me recuerda al Jafar este que salía en Aladdín. Joer, porque me he quedado dormida, que si no me hubiese salido al puente a tirarle unas piedras a ver si le hundía la barquichuela jajajajajajajajajajajajaja

    ResponderEliminar
  4. Sylar, tus esbirros de más baja estirpe han descubierto estas fiestas para qué eran realmente las piedras de adorno:
    Destrozar los autobuses.

    Si nuestro inefable señor alcalde ya se ha encargado de convertir toda la ciudad en una barra de bar (vease Gran Vía), esto ya ha sido la puntilla

    ResponderEliminar
  5. Paco, los gañanes orcos de interpeñas nada tienen que ver conmigo. Mi destrucción y la de los míos tiene mucha más clase, glamour y elegancia.

    ResponderEliminar
  6. Debí imaginar que a ti y a los tuyos os iba la tortura lenta. Cosillas como subir los impuestos y quitarlos a los ricos, cortar calles sin avisar o quitar líneas de autobus son más de vuestro estilo.
    Mis disculpas, Sylar. Confío en tu mala fe :)

    ResponderEliminar

El autor de los comentarios se hace responsable del contenido de los mismos.