Seguimos poco a poco con más cosillas de la Expo...
Pabellón de Japón
Uno de los pabellones fuertes. Al menos fuertes en fila, ya que en cualqueir momento hay un par de horas de cola mínimo. Esta espera puede ser llevadera o no, dependiendo de la azafata que esté por ahí cerca. El rato que estuve yo había una borde (y que estaba buenísima, por cierto) y otra que desbordaba amabilidad y simpatía. Si teneis suerte y os toca la maja, seréis tratados como reyes. Si os toca la borde, como borreguicos. Los comentarios que se oyen de el son muy buenos: que si una proyección 3D acojonante, una exposición muy interesante...
Y además te obsequian con un asqueroso chupito de orín de japonés. Toda esa gente espera durante horas sin saber que es lo mejor que van a conseguir...
Pues esto es lo que hay: Una proyección bastante infantil que no está mal (y lo del 3D es muy discutible). Habla del Japón de hace 200 años y que dura unos 10 minutos, y luego viene una exposición bastante vacía que no aporta nada nuevo. El mensaje no os lo podeis ni imaginar: que antes todo se hacía en comunión con la naturaleza, que el hombre es muy malo y que nos vamos a cargar el planeta. ¡Cuán original!
No está mal verlo, pero ni de coña merece la pena esperar semejante fila para eso.
Pabellón de EjjjpañaEs el pabellón. La gente mata por entrar a verlo, sin tener ni idea de lo que hay dentro. Los psicólogos estarán fascinados con este fenómeno social, es una demostración más de que el hombre es totalmente borrego. La razón es esta.
Este pabellón tenía mucha demanda y separaron el fast-pass para tener uno propio. Vaya, ¿mucha demanda y además con entrada aparte? ¿Y va todo el mundo? ¿Todos aguantan unas colas de espanto para verlo? Hey, eso tiene que ser bueno, ¿no? ¡Vamos a verlo nosotros también! Y ya está formada la bola de nieve que crece y crece sin descanso. La gente tiene ese -estúpido- razonamiento y la demanda sigue creciendo más y más, hasta límites ridículos. Y al haber semejante demanda, cada vez más personas piensan que en ese pabellón se debe dar el secreto de la juventud eterna o algo así y que es obligatorio verlo, porque sino no se explica semejante aluvión de gente.
A primera hora los visitantes se comportan cívicamente para hacer la cola del pabellón
(foto cogida de google)
Lo que ví no puedo expresarlo con palabras, pero por falta de fotos tengo que hacerlo: A primera hora de la mañana, la gente entra al recinto como si fueran las rebajas, corriendo todos hacia el expendedor de entradas. En pocos minutos, una cola de miles de personas se agolpa alrededor del expendedor de fast-pass (qué ironía lo de fast), haciéndome imaginar un campo de concentracion con esperas de horas y horas para conseguir una mísera patata cocida. Empujones, peleas por gente que se cuela, gente corriendo por todas partes para conseguir un sitio donde haya menos de cuatro horas. Y no me quiero imaginar el odio generado cuando despues de toda la mañana ahí la máquina te diga "pases agotados"...
Viendo este panorama, no podía dormir imaginando qué suculentos tesoros se guardan en el interior del pabellón, así que me deshice de los guardias de seguridad de otra de las puertas (escondiendo los cadáveres en un lugar seguro, previa ingesta de sus jugosos y vírgenes cerebros) y entré mezclándome con la masa.
Primero nos condujeron a una sala donde nos ponen una proyección que no está nada mal. La primera impresión es: con la de colas que hay, ¿porqué está la sala a medio ocupar? Estaba como al 60% de gente, con lo que imagino que aquí hay un severo agujero organizativo.
Después, unas amables señoritas de horribles vestidos lila nos lleva a una sala donde hay piedras preciosas. Bueno, más que piedras eran señores pedruscos, supongo que de gran valor. Para verlas, hay que volver a hacer cola de nuevo, ya que aquí vemos otra faceta típica del ser humano: Cuanto más le cuesta conseguir algo al hombre, más lo valora después. Así, estas personas se pegaban cual pulpos con sus tentaculillos a las vitrinas durante algo más de veinte minutos, como si no hubiera visto en su puñetera vida un cristal y como si le fuera la vida en ello. Vamos, que después de toda la mañana haciendo cola vemos todo todo y todo para amortizar la espera lo máximo posible.
Las vitrinas reflejan por un lado como algunas peceras para que las piedras no se asusten de la gente que hay detrás.
Además la gente estaba que saltaba. Al tomar estas imágenes, una amable urraca con cuerpo de vaca de unos 60 años me graznó un "está prohibido hacer fotos!!!!" en una espectacular muestra del cazurrismo que nos caracteriza: o follamos todos o la puta al río. Le hubiera dicho que se hubiera ido a tomar por el orto o que se compre ella los libros con fotos oficiales de chorrocientosmil euros y que no interesan a nadie, pero en su lugar usé mis poderes y terminé su -ya en progreso- lobotomización con mi mirada.
Después de la media hora viendo las piedras preciosas, se pasa a una sala donde por unos ojos de buey ve algunas animaciones con efecto 3D (que no hacen gran cosa) en diversos lugares como praderas, el desierto, etc. donde para conseguirlo hay que superar dos fases previas. Una, abrirse paso en el hacinamiento que puebla la sala a empujón limpio y dos, despegando con espátula a los niños encaramados en los ojos de buey. También carente de todo interés pero por amortizar, todos han de ver hasta el último frame de las aburridas animaciones.
Posteriormente se pasa a la zona más interesante: las curiosidades. Es una sala que imita el estilo de los museos de la ciencia, donde los visitantes pueden toquetear las cosas. Es curioso lo que hay ahí, pero en un museo de la ciencia no hay que hacer cola, es mucho más barato y hay tropecientas cosas más.
Así de simples somos: Te dejan tocar una bola de metal y una de madera y ya eres feliz
Luego se pasa a un gran mapa donde se iluminan zonas mientras se dan datos que desconozco, porque sinceramente ya estaba hartísimo de estar aplastado entre la gente como un borrego más y pasé bastante de estar ahí.
Debían estar viendo el final secreto de Perdidos o algo así, sino no me entra en la cabeza
Y, por fin, pasamos a la tienda-tenderete, donde podreis depositar tantos euros como querais. En este punto, la gente se autoconvence de que el pabellón es muy muy muy bonito y que ha merecido la pena esperar horas y horas para verlo. Porque si luego ven la triste realidad, se sentirían estafados y deprimidos.
Recuerden, niños, el pabellón de España está bien pero no merece la pena esperar.
Pabellón del CaribeAl igual que el de America Latina o el de África, este es una gran estancia donde hay diversos subpabellones. Tiene una forma de calle, y cada pais tiene una casita donde muestra... lo que tenga que mostrar, pero es contenido estándar de la Expo. Dos figuritas, un plasma y mucho texto no interesante.
Este pabellón esconde una agradable sorpresa...
¿Por qué mento pues el pabellón? Porque han sabido ganarse a la gente y hacerlo muy interesante: Por dos euros y pico, te venden unos exquisitos cubatazos caribeños a elegir: caipiriña, margarita, mojito o daikiri. Hasta con sombrillita. Y, siguiendo con el lado oscuro del ser humano, en la expo del agua lo que triunfa es el alcohol, ya que todo el mundo salía con su vaso con sombrilla a tomar el delicioso lingotazo.
¡Excelente!Y porque igual era demasiado descarado, pero el súmum del éxito lo conseguiría un pabellón que tuviera contenidos eróticos. ¿O no?
Por cierto, la margarita muchismo rica :)
Restaurante de las Comunidades AutónomasEs un sitio pintoresco allá donde los haya, ya que combinan las características de diversos tipos de sitio. Es un servicio al estilo Pans & Company donde tu te llevas la bandeja y tu limpias la mierda generada, con unas bancadas comunes como los comedores de los colegios donde sin remedio te vas a sentar con gente que no conoces, con esperas como en los comedores sociales donde dan de comer a los sintecho, y a precios de restaurante de cinco tenedores.
Eso metálico son los camareros
Nosotros por diez euros logramos una ración (tapa) por cabeza, un minúsculo vaso de cerveza caliente y un postre que sabía a arena del desierto. Porque en ese momento te mueres de hambre y has estado esperando media hora (yo creo que juegan con eso), que sino la reacción normal ante semejante tomadura de pelo es jugar al lanzamiento de ración de chorizo a la sidra al entrecejo del estafador, y la posterior salida del establecimiento (sin pagar, evidentemente).
Comedor del campo de refugiados
Saliendo de la Expo se come muchísimo mejor y a mucho menos de la mitad, sin esperar y con camareros (ah, ese lujo paradisiaco). Vosotros elegís.
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Bueno, otro día mais :)