Nota aclaratoria antes de empezar el tocho y de que me algunos me salteis al cuello con las falacias de siempre: en ningún momento defiendo ni defenderé ninguna conducta incívica.
Pues les ha salido de churro, porque la razón de hacer esto es que no hay medios para una persecución completa y represiva. Que
es lo que quieren las clases acomodadas. Que se persiga a sus hijos, los echen de la calle y los manden a la cama para que
ellos puedan bajar a pasear al perro en
su espacio sin que haya un grupo de jóvenes cuya mera presencia les incomoda. Por supuesto, la justificación para todo esto es que "hacen ruido y que dejan todo echo una mierda" pero, ¿de verdad alguna vez se han parado a pensar que están pagando los cívicos por la mala conducta de unos pocos?
(Visto en gorkalimotxo.net)
Pero es que en los tiempos que nos ocupan, esta actitud prolifera más y más en un montón de ámbitos. Parafraseando un comentario de David A. en otro post, tomando como bandera una postura cool y progre, se suele pedir sin tapujos las cabezas de todos aquellos que no actúan "como a mí me gusta", se mete a todo el mundo en el mismo saco y hale, a pagar justos por pecadores. Y esto es gracias a que tenemos una democracia basada en la demagogia que legisla a favor: si algo suena bien se hace (votos, votos, votos) y al que le joda que se calle. O si no que se lo digan a los que van a dejar de disfrutar del Parque Grande gracias al caprichito demagogo de la semana. Ejemplos haberlos haylos a puñaos.
Por ejemplo: Si bien hace un año ir en bici era guay, ecológico y sin duda el medio del futuro, ya no. A algunos resulta que les molesta que otros usen
su espacio (¡coño! como los del botellón). Y como hay zanguangos descerebrados que van con la bici por la acera como si fuera el tour de Francia, qué mejor justificación para estigmatizar a todo bicho con bici.
A la mierda todos, ya se ha aprobado la nueva norma para las bicis y de nuevo justos por pecadores. Da igual que vayas despacio, respetando al peatón y por lugares en los que claramente no se molesta: El bienestar del ciudadano rentable electoralmente es preferente al del resto, te ha nominado, estás en el punto de mira y todo dependerá de si el velocirraptor de turno actúa con sentido común.
Pero al revés nadie va a decir nada...
El denominador es común: los que piden prohibiciones y restricciones sin ton ni son, no les afectan, como es lógico. Van con la misma actitud que los grupos de rapados que, amparados en la sensación de poder, seguridad e impunidad que les da la unión, hacen lo que les da la real gana gratuitamente porque les apetece y joda a quien joda, sin razón, comprensión ni compasión alguna y con el único objetivo de demostrar que son los que mandan. Así actuan todos aquellos que saben que este gobierno les va a dar la razón independientemente de la tengan o no porque es bonito y políticamente correcto y da votos de las masas aborregadas. Cosas de la eficiencia electoral.
Y no es nada nuevo: fijáos también en la persecución, por ejemplo, que sufren los conductores y que tantísimas veces he denunciado aquí. Resulta que muchos de los que no dependen del transporte privado han decidido que, porque ellos lo dicen y porque está mal, hay que hacerles la vida imposible quitándoles espacio (de nuevo para convertirlo en
suyo) porque lo que mola es que para que yo pasee ociosamente, tú debes pegarte 5 horas diarias yendo en transporte público, si es que lo hay,
y punto. Tú búscate la vida, que además
no te vamos a dar ninguna alternativa. ¿Justificación de esto? La que se da siempre, que el 100% de los conductores de la ciudad van al Corte Inglés en el BMW a comprar y son unos monstruos insolidarios echapestes. Que sí, que hay gente que corresponde a ese perfil, vale, pero amargarle la vida al que lo necesita es, sencillamente, injustificable. Pues ahí tienes a muchos, algunos comentaristas de este blog, aplaudiendo sistemáticamente cualquier injusticia de este tipo.
Potencial insolidario y vago contaminador que no quiere andar media hora y hacer dos transbordos para llegar a su puesto de trabajo
Yes,
discriminacion. De repente y porque si, alguien ha decidido que unas personas tienen que tener garantizados todos los derechos que quieran a costa de imposibilitar a otros de ejercer los suyos. ¡Bonita actitud, caballeros!
¿Y qué me decís de los fumadores? Cuando el intolerante antitabaco se cansó de respirar humo en todas partes, con bastante acierto logró que en ciertos lugares se prohibiera fumar y que en los locales de ocio hubiera sitios prohibidos, a elección del dueño, corrigiendo así una injusticia que convertía a mucha gente en fumador pasivo sin remedio. Pero su triunfo no es suficiente: Animado por su aplastante y exitosa victoria, consideran que no han rodado todas las cabezas que a ellos les gustaría porque todavía hay espacios a los que les gustaría ir que, nuevamente, no son
suyos y deben serlo. Y ahí estamos, luchando porque la prohibición sea prácticamente total.
Cartel que le gustaría ver a muchos
O como aquellas mujeres que han conseguido que se haya dado la vuelta a la tortilla y ahora la
discriminación vaya en el otro sentido. Nunca hay suficiente
igualdad, y cada vez que un hombre es pisado, arruinado y humillado injustamente por leyes discriminatorias, se regocijan y autoafirman entre ellas mientras se les llena la boca de satisfacción por haber pisoteado al
enemigo.
Concepto de igualdad según la sociedad moderna
Ya veis, la igualdad se pide cuando estás en la base de la pirámide. En cuanto subes, los derechos del de debajo te la traen al fresco, y eso parece que está en nuestro ADN. Esto es triste. Que cuando a alguien que siempre ha ido de bueno e indefenso u oprimido (sin estarlo necesariamente) se le da poder para joder al que le cae mal,
el respeto y la igualdad se pierden y se carga contra -repito- el
enemigo, metiendo el dedo en el ojo con
saña y con esa actitud de "ahora mando yo, te vas a enterar aunque no hayas hecho nada" que les sube el ego por las nubes.
Remarco la palabra
saña. Lo del Parque Grande es
saña. Muchos no fumadores piden prohibiciones con
saña. Prohibir en Huesca sentarse
mal en un banco es
saña. Los que tienen la suerte de no depender del coche, tratan a los conductores con
saña. Hay mucho odio, mucho rencor, y la verdad es que no sólo no debería haberlo sino que además estos mismos déspotas en potencia son los que están en el poder poniendo leyes injustas.
saña.
(De or. inc.).
1. f. Furor, enojo ciego.
2. f. Intención rencorosa y cruel.
Si, esa gente, con total satisfacción, prepotencia y sensación de poder absoluto te dice, siempre fuera de tono (sabedor de que es intocable poseedor de la verdad absoluta y cualquier réplica es en vano), que te vayas fuera de su parque, fuera de su acera, fuera de su calle, y apaga el cigarrillo, simple y llanamente porque le sale de los mismísimos cojones. Y siempre olvidándose que aquellos inocentes contra los que inconscientemente cargan "porque a mi no me afecta y aumenta mi comodidad" son personas, a veces ellos mismos cuando sus circunstancias cambian.
Y ahora parece que les toca a los inmigrantes. Empiezo a ver proliferar en multitud de sitios a gente que, nuevamente, quieren hacer suyo lo que es de todos (bueno, lo suelen llamar recuperar espacio), actitudes xenófobas que meten, siempre que pueden a todos los inmigrantes en el mismo saco, a los buenos y a los malos, dando a entender que sólo causan problemas, que tienden a la delincuencia y que evidentemente sobran.
Esta cosa la vi el otro día en la carretera de Madrid...
Imagino que están en
su espacio y que en breves, como todos los demás, su sino es ser perseguidos. Esperad a que deje de ser políticamente incorrecto meterse con ellos...
Bueno, ya sabeis, si deciden que les molestáis, estáis nominados.