Poco a poco van acabando las necesarias obras del Plan E, y de forma similar a las anteriores entregas vemos que además de seguir siendo un sumidero sin fondo de caudal público, respetan también el mismo grado de antifuncionalidad. He estado últimamente un poco ocupado con nuevos proyectos destructivos, así que os pongo algunas de las novedades en una misma entrada:
El Coso
Ya
hablamos de el en su día, pero parece ser que me quedé corto porque me siguen llegando hechos curiosos. Esto se me pasó completamente, pero es digno de un Guiness en la inutilidad urbanística. ¡Gracias a
Tintenfisch por el chivatazo!
Aparentemente normal, ¿no?
Este señor cruce, abrupto final del carril bici con el que sales en dirección contraria, tiene una pequeña pecularidad: Han ensanchado tanto las aceras que no cabe el autobús. Y no pasan pocos, precisamente. Para tomar la curva que los lleva al puente de hierro se comen los dos carriles, tal cual. El efecto, según me han contado, es devastador. Aparte de las pitadas de impresión, frenazos y sustos, ya se han debido meter unas cuantas chufas gracias al espectacular proyecto de ingeniería urbanística. Deliciosamente malvado. Eso si, algunos tuzseros inteligentes ya han encontrado una forma de saltarse la trampa, y es plantarse en medio ocupandolo todo...
Ante la adversidad, ingenio
Pero, como dirían en la teletienda, ¡aún hay más, señora! Parece que Nuestros Expertos(tm) en movilidad urbana se han dado cuenta que ese mastodóntico carril bici que hicieron era inutil completamente. Y como ya somos más pobres que una rata, no hay presupuesto para alargarlo "a la zaragozana", así que por una vez en su vida han decidido hacer algo de forma barata y lo van a alargar como en el resto del mundo civilizado: a la altura de la calzada y sin armar pifostios de impresión.
Deliciosos croissants de chocolate delimitarán la zona bici de la calzada normal, iguales a los del Camino de las Torres
Así, quitamos unos cuantos sitios más de aparcar y seguimos dejando un carril totalmente inutil. A ver qué se les ocurre hacer con el... se admiten apuestas :)
El reloj del faraón
Zaragoza siempre tiene que ser lo más en todo, como toda megalópolis gobernada por la megalomanía, valga la rebuznancia. La Expo más grande, los barcos más caros, los mayores problemas de movilidad... y ahora, el reloj de sol más grande del universo. Aprovechando que no hay ni un céntimo para las cosas que realmente hacen falta, qué mejor momento para hacer algo así por sólo 300.000€.
A la derecha de la foto, un grupo de jubilados llora de emoción ante tal ejemplo de belleza y exquisitez arquitectónica
Todo sea por su indiscutible utilidad, gracias a esta demandada construcción podremos:
- Ver la hora cuando vayamos en avión sin tener que movernos.
- Comprobar a qué hora se hacen las fotos del Google Maps y del Windows Live Maps.
- Fardar ante ciudades de medio pelo como Londres o Nueva York, ya que estas no tienen cosas tan guays.
Valle de Broto
El también denominado segundo cinturón, es una de las avenidas mas anchas de la ciudad. La circulación es lenta por la plaga de semaforos cabrones y las aceras estrechas gracias a los parterres del tamaño del Amazonas, la mayoría llenos de tierra y barro gracias al descuido. Bien, le ha llegado también el turno para meterle un carril bici con calzador y, en lugar de ponerlo por las zonas abandonadas de tierra y piedras, han estrechado aún más las aceras, con un resultado mejor imposible.
Se suele decir que 20cm es mucho, pero como paso es un poco estrecho
Un acabado elegante y refinado

La señal, magnífica (se ve que también hay amigos en la empresa que las fabrica). Cuando se acaba la calle, tu sigue recto que hay un carril bici invisible, que no te va a pasar nada chavalote :) (foto: Megastar)

Los jugadores de baloncesto no son bien recibidos en esta ciudad, así que nada mejor que poner un filtro que los elimine de un tortazo. (foto: Megastar)
El trazado está diseñado siguiendo claramente estudios de demanda: Todo el mundo desea dar vueltas a un trozo de hierba sin llegar a ninguna parte (nota: ningún transporte del intercambiador que hay detrás deja llevar bicis ni hay estación "bizi").
Por supuesto, nada mejor que ponerlo en los dos lados de la avenida para dejar un espacio ridículo, maximizando así el tan de moda roce con los bicicleteros.
Como veis, el secreto de mis triunfos está en los detalles. ¡Qué sería de esta ciudad si se llevara cuidado en lo que se hace!