domingo, 3 de enero de 2010

Dog Lane

Querido lector: Si te gusta dominguear, voy a compartir contigo una nueva actividad que tras un agradable paseo sobre dos ruedas descubri y es, a la par que relajante, sumamente enriquecedora para la ciudad: pasear el perro por el carril bici. Todos sabemos que como este es verde, necesita luz solar y abono para poder crecer sano y fuerte y poder extenderse a otras zonas de la ciudad. Tu perro puede ayudar a tan noble causa.

Mantener a tu mejor amigo (al perro, no a Jose) sano incrementará la eficiencia

Y no sólo eso, sino que además te animamos a dejar al perro suelto, especialmente si le vuelven locas las bicis y es de los que ladran como locos y se lanzan hacia ellas. Porque así conseguiremos que los bicicleteros hagan nuevos amiguitos y tengan un nuevo entretenimiento, esquivar perros y darles esquinazo mientras te persiguen.

A este cabroncete juguetón lo tuve que esquivar tres veces, ¡qué diver!

Y si no teneis perro, ¡vosotros también podeis colaborar! No teneis excusa.

11 comentarios:

  1. ¿El señor mojón también usa el carril bici?. Jajajaja. Muy buen artículo, cada día te superas más.

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  2. Jajaja, cada día es más difícil la vida del bicicletero. xD

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  3. No te quejes, que esta mañana me ha tocado ir (por Camino de las Torres), detras de un abuelo con una carro (tipo plataforma) cargado, menos mal que he aprovechado un badem para adelantarlo. Y esto, un domingo bien tempranito. XDDDD
    Waru

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  4. En Vía Hispanidad es peor, el dueño va por la acera, el perro por la hierba, y la correa cruzada por el medio!!!

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  5. ¿Y no lo atropellaste??????YO lo hubiese hecho XD. (es broma, no se me vaya a echar ahora todo el mundo encima por escribir eso)

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  6. Y hoy, una señora con un carro de comprar, y como 20 metros detras, su hijo de año y medio, aproximadamente, dando tumbos, los dos por el carril bici.
    Ni la señora estaba pendiente del niño, ya a lo lejos he visto que no se giraba, a punto he estado de pegarle un susto a idea, pero como llegaba a la estacion, no lo he hecho.
    Se podia haber metido entre el trafico de los coches el enano, y la mujer ni se hubiera enterado.
    Waru.

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  7. Jeje, me acabo de dar cuenta al ver las baldosas del suelo pintadas.

    Este método es aún mejor que el de regarlos para que crezcan:
    http://destruirzaragoza.blogspot.com/2009/07/save-water-drink-beer.html

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  8. Para crecer, no sólo se necesita agua, sino abono. Es la combinación de ambas cosas junto con la luz del sol lo que obra el milagro de la vida.

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  9. La verdad es que en Vía Hispanidad por las mañanas está encharcado en algunos trozos, yo vivo ahí y lo veo todos los días al ir al instituto.

    Por cierto, el otro día que nevó, el carril bici era una pista de patinaje, iba andando y como no se distinguía metí un píe sin darme cuenta, casi me la hostio.

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  10. Generalmente, los perros pasan de las bicis (y si no, peor para ellos) pero tienen un 'no sé qué' con los patines, locura que se incrementa a medida que decrece el tamaño del cuadrúpedo.

    Para los ciclistas, el hecho de que un perrito con correa pasee por el medio del carril es simplemente MOLESTO, pero para los patinadores es... la muerte.

    La conducta típica de estos bichos es cruzarse a lo loco todo el carril por delante del patinador y trate de encerrarlo, haciendo imposible que el patinador salte la maldita correa (que encima está bien tensa porque su dueño estira y estira tratando de 'arreglar' el problema, pero lo único que consigue es tender una trampa mortal) y tropiece como un campeón.

    Y la leche que te das no tiene ni nombre. Al menos, el chucho tb se lleva un buen estirón y, según como se levante el patinador, algún que otro patadón...

    Todas las primaveras una plaga de estos bichos aparece en el carril de ranillas. Algún día saldré a patinar con un bate y acabaré teniendo más que palabras con los propietarios de los chuchos.

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