miércoles, 23 de marzo de 2011

Quicksand

Muchos me desacreditáis por, en vuestra humilde opinión, criticar al tranvía fuertemente sin razones de peso. Nada más lejos de la realidad. ¿Sabeis de qué se alimenta el monstruo? ¡De gente! ¡Come gente! Y no me estoy refiriendo a que ya haya atropellado a una señora y a un coche antes de empezar a dar servicio, cosa totalmente lógica y que sin duda es un claro indicativo de que todo funciona como debe, sino a las arenas movedizas de alrededor. La presa cae engullida por la tierra en la trampa y posteriormente es devorada por el trasto al estilo de las viejas películas de serie B. Si no me creeis, mirad este impresionante documento gráfico que me envía David A.:

Velocirraptor comenzando a ser devorado, luchando infructuosamente contra su agrio destino en las arenas movedizas del tranvía, mientras sus desesperados dueños lloran impotentes ante tal desdicha

¿Lo veis? ¡Os lo dije! Y si se atreve con un velocirraptor, criatura fiera y despiadada allá donde las haya, ¡imaginad que harán con vuestros niños! Pero en fin, de algo se tiene que alimentar el trasto ecológico.

Y cada vez que el tranvía devora un gatito toca eufóricamente la campana para celebrarlo

Pronto un post productivo, lo prometo :)

2 comentarios:

  1. Muy bueno. En la foto casi se siente la desesperación del velocirraptor devorado por la trampa de su cruel e insaciable amo... ;-)

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